jueves, 19 de marzo de 2015

querido diciembre

Querido Diciembre:
tú no sabes
la falta que me haces.

No sé qué debo hacer si no estás,
no sé qué buscar
si tú tenías todo lo que necesitaba.
No sé qué esperar que ocurra;
que vuelvas,
que cierres la puerta
o que me quieras.

No sé como pedirte que te quedes,
hasta que mis labios
no recuerden los tuyos.
No sé como empezar
de nuevo,
ni cómo acabar lo que empezamos.

Y el vértigo
que amenaza con aparecer
si me dejas con este desastre.
Los miedos, las segundas partes,
los nudos, las mitades...
Las veces que te quise como
si fueras lo más importante,
como si fueras a romperme el corazón.

Y ahora, ahora no recuerdo otro nombre
que no sea el tuyo.
Ya no entiendo de otras cicatrices
que no sean tus besos...